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Cómo Crear Buenas Ideas Publicitarias

Cómo Crear Buenas Ideas Publicitarias

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Mapa creativo mentalTrazar un mapa mental.
Este mapa mental (izquierda) representa visualmente la serie de pensamientos, asociaciones y caminos que se exploran para un briefing creativo de donuts bajos en grasa. Entre las muchas ideas divergentes, empieza a emerger un concepto que puede desarrollarse en una campaña publicitaria, basado en imágenes manipuladas del producto (arriba).

Mapa mental:
Suzanne Oke y Nik Mahon

 

 

Los mapas mentales, desarrollados por Tony Buzan a finales de la década de 1970,
pueden aplicarse de formas muy distintas, desde la toma de notas y la organización de ideas hasta los dispositivos mnemotécnicos o métodos de brainstorming.
Por lo general, se forman alrededor de una palabra o concepto central del que emanan ideas o pensamientos asociados a ella, formando una especie de diagrama en forma de árbol que crece con un ritmo vertiginoso en diferentes direcciones conceptuales. Una sola rama puede agrupar toda una línea de ideas suscitadas por la palabra
o concepto central. Los mapas mentales nos ayudan a plasmar nuestros pensamientos sobre el papel para obtener una visión global de temáticas e ideas interrelacionadas. Puede ser un dispositivo muy útil para los creativos publicitarios.

 

Captura ideas y asociaciones

El uso más evidente del mapa mental para estimular la generación de ideas es considerarlo como una lluvia de ideas sobre papel. Como creativo publicitario te acostumbrarás a explorar y compartir diferentes ideas con un compañero. La ventaja de usar un mapa mental es que en él se pueden capturar pensamientos efímeros e ideas que brotan al azar para, después, examinarlos uno a uno.
Lo primero que tienes que decidir es qué escribir en el centro del mapa. Para empezar, lo mejor es colocar el argumento de venta o la principal ventaja del producto. Esto implica redactarlo de nuevo de forma breve y concisa; algo como “dura más”, “sabe afrutado” o “de tacto suave”, por ejemplo. A partir de aquí, puedes empezar a construir el mapa con las primeras nociones o ideas que la frase central desencadene. Puede que se te vengan a la cabeza palabras sueltas, frases, imágenes o ideas completas.
De media, es probable que empieces con entre cuatro y ocho ideas alrededor de la frase central. Juntas formarán la primera capa de ideas y cada una de ellas dará lugar a un camino que explorar. Una vez situadas estas primeras ideas, se empezarán a generar más capas exteriores del mapa mental mediante asociaciones libres a partir de estas ideas iniciales. Así, con cada nueva capa, el mapa se va ampliando progresivamente.

 

Las mejores ideas suelen surgir de pensamientos muy dispares, y el mapa mental es una buena forma de atrapar esos conceptos y reflexionar sobre ellos

 

 

Explorar caminos diferentes

A medida que empezamos a explorar alguna de as ramas que parten del centro del mapa mental, nos damos cuenta de que una idea lleva a otra, que a su vez lleva a otra, y así sucesivamente. En ocasiones, puede que el vínculo entre una idea y otra sea muy claro, mientras que otras veces, puede ser un poco más abstracto e incluso, en algunos casos, puede tratarse de una asociación meramente personal. Recuerda que en esta etapa, no se trata de juzgar si la idea va a funcionar o no; simplemente apúntala y mira a ver hacia dónde te conduce.

 

Es diferente si el vínculo entre una idea y la siguiente es ambiguo o se trata de algo que solo tú entiendes. Lo importante es que cada idea surge de una serie de relaciones que están conectadas de alguna manera con la frase central. aunque esa conexión sea poco clara. En última instancia, es irrelevante cómo o por qué medio se llega a la idea final, siempre y cuando resulte una solución creativa apropiada para el briefing.

 

Las mejores ideas publicitarias suelen surgir de pensamientos muy dispares, y el mapa mental es una buena forma de atrapar esos conceptos y reflexionar sobre ellos. A medida que avanzas desde el centro del mapa hacia fuera, siguiendo un camino concreto, las ideas se van haciendo más divergentes, y su relación con la frase central se difumina. No obstante, también son más novedosas y sorprendentes que las primeras ideas que se te vinieron a la cabeza. Una vez que hayas desarrollado al máximo una rama, empieza a trabajar en la siguiente, y después en la siguiente hasta haber explorado completamente los caminos marcados al principio.
Cuando hayas completado el mapa mental y explorado cada rama en busca de potenciales soluciones, obsérvalo en su totalidad e intenta relacionar ideas dispares para ver si te llevan a nuevas soluciones. Te darás cuenta de que los mapas mentales se pueden usar junto con técnicas distintas que describiré en siguientes posts.

 

 

 

 

 

AUTHOR - Estefanía Córdoba

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